sábado, 23 de octubre de 2010

Pedriza Anterior - El Yelmo

El 23 de octubre creemos que será el último día cálido antes de la verdadera entrada del otoño de este 2010. Trataremos de adelantarnos al frío subiendo a El Yelmo, otra vez.

"La cota más alta de la Pedriza Anterior no es, como cabría imaginarse, el famoso Yelmo. Al noroeste existen tres riscos que igualan e incluso superan su altitud: El Vigilante la iguala con sus 1716m, otra peña innominada la supera con 1722, y la verdadera mayor altitud es el llamado Canto del Berrueco con 1724. Pero lo de menos son las altitudes. De hecho, siempre serán riscos menos destacados que el Yelmo, pues el semblante erguido de éste, con su característica y estilizada figura, supera en belleza, personalidad y espectacularidad a casi cualquier otra peña de La Pedriza.
Sin embargo, lo realmente interesante de esos tres riscos, junto a otros de la zona (Punta Blanquita, La Almera y La Torre), es precisamente su relativo anonimato, su caracter algo solitario, y las posibilidades de exploración y de descubrimiento que ofrece la pequeña zona en que se ubican. Aunque eso es algo que ocurre en infinidad de rincones escondidos de este paraíso granítico llamado La Pedriza."


La idea original parte de Félix, que quiere y propone pisar el punto más alto de la Pedriza Anterior. No es esta el Yelmo, como hemos visto en el relato previo, y por si quedara duda lo dejará sobre el terreno Félix claro desde la propia cima. Las peñas que superan a este en altitud, en su alineación con montes que superan los 1800 metros, quedan por encima de la línea recta imaginaria que uniría vértice del Yelmo con referencia de 1800. Por si fuera poco Félix presenta muestra de la incorrección de algunos mapas, ni tan siquiera poniéndose estos de acuerdo con las altitudes y eso que supuestamente se alimentan de la misma fuente.
En cualquier caso, quizás se puedan alcanzarse estos riscos sorteando obstáculos desde cerca del Acebo, y ese es el plan de exploración.

A las 8:45 h esta vez sí nos juntamos unos cuantos.

Ricardo, Ainhoa, Marta, Carolina, MªAngeles, Rafa, Alberto, Daniel, Félix y yo, a Cristina le toca guardia. Subimos por la Gran Cañada donde nos espera Félix que se adelantó. Continuamos junto a Cinco Cestos hasta el Elefantito. Poco más arriba nos guía Félix por el laberinto que sorteamos para salvar varios escalones en dirección al Yelmo. Una vez en la pradera de este, nos dirigimos a la cara opuesta para desde aquí ascender grieta y chimenea. Esto solo nos animamos a hacerlo Félix, Carolina, Ainhoa, Ricardo, Daniel y yo. Nos reagrupamos y son sobre las 12:00 cuando pese a la tentación recogemos las viandas y nos encaminamos al collado del Acebo. Será allí donde finalmente decidimos dejar para otra ocasión la exploración y rodeamos de vuelta por Collado de la Dehesilla, el Tolmo y la autopista de Pedriza. Son las 15:30 cuando disolvemos nuestra manifestación.


Finalmente el previsto cambio de tiempo aún no alcanza nuestras latitudes. Si que entró por la cordillera cantábrica... quizás porque para el fin de semana largo siguiente tenemos previsto visitar Somiedo.

martes, 17 de agosto de 2010

Senda Camille

17 de agosto. Daniel y yo madrugamos en Anero (Cantabria) para conducir hasta Gabardito (Aragón). Daniel duerme en el asiento de acompañante mientras nos desvían por obras al centro de Castro Urdiales... Tras unas 4 horas de coche llegamos al refugio de Gabardito, donde nos identificamos para recibir el forfait de esta senda Camille. Poco por encima de las 10:30h damos los primeros pasos de camino hacia el "colláu de lo Foratón", desde los 1380 a los 2016 metros.

Daniel está de un humor excelente y sin problemas paseamos por "Plan de Dios te Salve" y Plan d'Aniz. Ya en el collado nos encontramos con gente que hace siesta, otros suben y otros bajan del Bisaurín. Nosotros comemos, que tenemos hambre. Le dejo caer varias veces la opción de subir al Bisaurín, donde ya estuve con su madre... y finalmente pica. Ahí que comenzamos la cuesta hasta los 2670 m de este montañón. Nos cuesta algo más de lo esperado pero alcanzamos la cumbre ya solitaria.
Recuperamos las mochilas en el collado y tras un descanso bajamos a Lizara (1515).
Segundo sello y primera noche.
Compartimos cena con quienes a la postre se convertirán en nuestros compañeros de viaje. Isabel y Joan inician aquí su senda Camille. Daniel hace migas enseguida y ya a la mañana siguiente se encargará de avivar nuestra marcha para hacerla coincidir con la de ellos. También coincidimos con un grupo de chicas catalanas + su guía Dani, una pareja de vascos y el grupo de burgaleses.
El miércoles 18 salimos más o menos con la mayoría de grupos, sobre las 8. Hacia la altura del refugio de Ordelca se puede decir que nuestro equipo de 2 se suma al de la pareja formada por Isabel y Joan para ya sí hacer el camino juntos. Ligada nuestra andadura a la de nuestros nuevos amigos paseamos por el barranco de Vernera disfrutando del caos geológico aquí apreciable. Pasamos puerto Vernera para dar vista al precioso valle de los sarrios que haciendo honor a su nombre tambien veremos en manada. Bajando al Ibón de Estanés nos separamos por un rato ante la fidelidad de Joan al track de su GPS. Junto al lago nos agrupamos de nuevo y también coincidimos con el grupo de catalanas. Descendemos por el concurrido camino a Sansanet y nos desviamos hacia la Chorrota de Aspe atravesando el límite boscoso.
Pese a intuirse próximas las praderas de Candanchú costará aún un rato alcanzar sus dominios y aún tendremos que crestear por el Alto de Sta Cristina para poder llegar al puerto de Somport donde nos espera el hostal-albergue de Aysa (1631).
Hablamos por teléfono con Cristina y tras la ducha degustamos unas cervezas y matarratos, antes de pasar a la cena.
Compartimos habitación y el jueves 19 retomamos la marcha sin madrugar en exceso. Nos sorprende no haber visto a nadie más cuando partimos. De buen seguro somos los últimos. En las cercanías del centro Pastoral vemos trabajar con las ovejas a un perro pastor Border Collie. Por el bosque y con bastante bochorno caminamos hacia Bois de Sansanet y ascendemos hacia la cabaña de Escurel.

A punto estoy de equivocar nuestro recorrido en Bois de Espelunguére, momentos antes de preveer en el horizonte la llegada de una tormenta. Pronto estará a nuestra altura, acompañada de rayos. Ya con chubasquero toca avivar el ritmo. Preocupado por el componente eléctrico aventajamos a Isabel y Joan mientras se ponen las capas y ya no les esperaremos hasta vernos seguros en el refugio Arlet. Una pena haber pasado estas últimas casi 3 horas a la carrera sin poder disfrutar el paisaje, pero el horror sufrido por Alberto estará siempre presente en tormentas como esta.
Rondan las 16:00h y no hemos podido ni comer. El refugio es un caos y Daniel antes de secarse prefiere dar cuenta del bocadillo (sin duda sale al padre). Montón de gente en este refugio. Parecen confluir aquí y ahora los que hacemos Camille en sentido antihorario, con los que lo hacen en el sentido contrario (que ciertamente son multitud, sobretodo el grupo liderado por "la escandalosa"), además de con un campamento de chicos franceses que "sobreviven" (como los tritones y ranas del lago) en los subterraneos del refugio. Peculiares los guías de este refuigio a quienes el estrés no parece afectar en absoluto. Ante tal aglomeración afloran los egoísmos de algunos, pese a lo cual conseguimos sobrevivir cambiándonos de ropa y poniendo a salvo algo de ropa seca. Alguna que otra anécdota graciosa ameniza nuestra cena,
cuscús por cierto, y prontito a la cama, que afuera sigue el tiempo revuelto. Pasamos mucho calor durante la noche y pese a habernos apuntado al último turno de desayuno, la orquesta de despertadores y el jaleo obligan.

El viernes 20 amanece soleado. Nos organizamos y cuando los grupos terminan de desayunar nos sentamos nosotros. Saldremos con calma cuando el resto ya ha iniciado la marcha. Arlet - Lescun es etapa en su mayor parte de desnivel descendente, poco hay que ascender hasta Col de Saoubathou y Puerto de lo Palo.
Joan aprovecha aquí para hacer algunos "rectos", corriendo campo a través, para preparar su aventura de Carros de Foc modalidad Runners (por cierto lo finalizará una semana después con éxito, sin lesiones, y en 19 horas). En las cabañas de Bonaris no consigo que me vendan queso. Nos cruzamos con un "cocodrilo de peluche" que tiene su block. Más tarde nos refrescamos en el puente de Itchaxe y proseguimos hasta el parking para abandonar la pista y tirando de mapa y GPS alargar la senda por los bosques y prados de los alrededores de Lescun, mientras sudamos la gota gorda. Alcanzamos el camping apareciendo entre un campo de helechos y habiendo evitado en lo posible pisar sobre asfalto. Al llegar nos sorprende ser los primeros.
Comemos gracias a Joan y Isabel que nos invitan y tras la ducha paseamos hasta el pueblo en chanclas para comprar algo de embutido, pan y queso. Daniel beberá Orangina y nos dará la coña con llevarse la botella...

Sábado 21, también somos los últimos en desayunar y salir. Caminamos sin prisa los varios kilómetros de pista asfaltada y reponemos agua en las cabañas de Ansabére. Subimos hasta el collado de Ansabére y Daniel al final también se anima a tirar hacia la cumbre de Petrachema. Joan a la carrera, Isabel espera en el collado y nosotros al ritmo que marca Daniel. En 30 minutos estamos arriba (espectaculares precipicios) y 15 más nos llevará bajar.

Comemos mientras los de Burgos se despiden y poco después iniciamos el descenso por este paisaje kárstico bajo un calor agobiante. Alcanzamos el bosque y Daniel no puede aguantar más y busca "alivio" con urgencia. Se nos va acabando el agua cuando alcanzamos las campas de Linza. Los colegas de Burgos quedaron unos metros más atrás haciendo siesta a la sombra de una gran haya, sabia elección. La pareja de vascos tiene aquí a su familia y finalizan ruta. Tras echar unas risas durante el check-in con la conversación entre Joan y la simpática guarda del refugio, y tras la pertinente ducha de supervivencia en terreno pantanoso, toca momento relax con unas jarras de cerveza... aquí son grandes... ayudan a crear ambiente.
Domingo 22. Dani (el de Lleida) se ofrece a llevarnos en coche hasta Taxeras y accedemos. Son 8 kilómetros de pista asfaltada que a estas alturas no nos importará evitar. Preciosos los Alanos, los atravesamos mientras el sol va iluminando sus crestas calizas.
Caminar melancólico el de Daniel, es nuestra última etapa. Descendemos por el estrecho de la Ralla para alcanzar el bosque y seguir descendiendo por el. Ascendemos de nuevo por la selva Lo Furno hacia el collado de Lenito Bajo. Se aprecia lo que nos resta de jornada y aún es larga la bajada con el remate final de remontar hasta Gabardito. Isabel, impagable, ameniza la marcha a Daniel con un sinfín de anécdotas, canciones, ecuaciones, costumbres, tradiciones, ... Comemos algo y proseguimos. Cruzamos la carretera y tomamos impulso para la subida final. El pilón de agua fría nos aliviará en gran medida. Finalmente estamos en Gabardito. Brindamos por nuestro último sello. Intercambiamos direcciones con Isabel y Joan, a quienes queda una etapa, nos despedimos e iniciamos el retorno a Anero. En 3 horas y media estaremos dando cuenta de unas patatas con chorizo.

Cómo no, la mochila de nuevo cargada de vivencias y paisajes.

lunes, 7 de junio de 2010

El bordillo de la calle del Generalísimo



5 de junio, 2010. A las 6.00h suena el despertador y comienzo el ritual para presentarme con todo preparado en Cabezón de la Sal. A las 7:35h apoyo la bici contra la valla unos 15 metros por detrás de la pancarta de salida y me siento en el bordillo. Avd. del Generalísimo.

Poco a poco se va llenando de ciclistas el espacio hasta la salida, y continuarán llegando hasta ocupar toda la calle. Mientras tanto el "Speaker" da detalles de esta II edición de los 10000 del soplao - Carretera. Que si el más mayor, que si los más jóvenes, que si 850 inscritos, que si 220 km, que si 8 mujeres, ... A las 8 menos 5 en pié, a menos 3 una pierna a cada lado de la bici, en punto comienza a sonar el 'Highway the Hell' de ACDC, segundos después la traca y partimos.
He tomado la precaución de salir entre los 100 primeros, para evitar cortarme nada más salir. En la vuelta de 12 km por Mazcuerras para volver a pasar por Cabezón llevan la marcha controlada. En los estrechamientos, continuos parones y vuelta a arrear. Las primeras caídas no tardan en aparecer por despistes. Por precaución me dejo sobrepasar por unos cuantos. Comienza la cuesta hacia La Hayuela y ya se aprecia que se va a separar un gran pelotón en cabeza. Pueden ser 200 por delante
del primer corte. Espero que se vaya agrupando gente en un segundo pelotón pero pasan varios kilómetros en tierra de nadie. Pasado Comillas hacia San Vicente vamos agrupándonos para afrontar la vuelta por Pechón en nerviosa compañía unos 30-40. Como temía vamos rápido y comienzan las dudas de hasta cuando es conveniente mantener este ritmo. En el avituallamiento de Pesués ni me pienso lo de parar. Si quieres no hacer malos tiempos no debe uno detenerse en los primeros avituallamientos, habrá tiempo más adelante, pues la gente que es capaz de llevarte a buen ritmo "no va a parar aún". Botella de agua con un último trago, botella con isotónico aún con 3/4 de su capacidad. Dudas sobre la alimentanción... echo mano de la primera bolsita de gel y antes de empezar el primer puerto caerá otra y una barrita. km 70; al frente y de golpe, primer cuestón de la Collada de Bielba. Espectacular el rosario. Después el desnivel cae un poco pero se adivina que vuelve a subir antes de afrontar la última empinada curva a derecha. Tiempo húmedo,
nublado, con calor... sudo un poco de más por llevar el pelo rapado y camiseta térmica de manga larga debajo de maillot. Opté por no enfriarme en las bajadas a cambio de pasar calor de más en las subidas, también por no localizar los manguitos. Descenso de la Collada, se que tiene algunas curvas peligrosas y lo tomo con calma dejando que unos cuantos se vayan por delante. Km 88, iniciamos la subida a Collada de Ozalba después de varios km inéditos para mí. A ritmo, no malo, pero aún inseguro de hasta donde llegaré sin ser más conservador.
Bajo un poco el listón para ver como se aleja un pequeño grupo, mientras también voy superando a algunas unidades que se desgranan del grupo principal. Bajada hacia Puentenansa. Km 98. No me queda otra que parar porque no tengo ya más líquido. Relleno ambas botellas y me tomo media coca-cola y sandwich. Dos plátanos y membrillo al bolsillo y arranco tranquilamente hacia Carmona. He salido delante de un grupo numeroso que van en torno a una chica. Dejo que me sobrepasen y hago la subida a unos 40 metros de este grupo. De paso otro gel y un plátano pal cuerpo. Debería haber parado a mear, pero aguantaré las ganas hasta el final. Arriba de la Collada de Carmona "hermanito..." ahí que están Javier, Cristina y Daniel que apenas acaban de llegar y casi ni me ven. Y es que soy consciente de que voy bastante por encima de mi cálculo de velocidad media prevista. Mejor, así habrá margen para cuando llegue el mazo. Entre Fresneda y Saja me escoltan con la furgo mientras Daniel tira fotos por la ventanilla.

Me uno al grupo de la chica e iniciamos la subida a Palombera. Es precisamente ella quien marca el ritmo que a todos parece irnos bien y se mantiene la unidad. Más barrita, más gel, más agua, Cristina me cambió por isotónico una. Se agradece aquí no tener referencias. No ver lo que queda, metidos en el hayedo. La carretera no es muy empinada y sigue nublado. Ahí está también Julio, con sus chicas. Poco más adelante me seguirán un rato Javier y Julio corriendo a mi lado. Se paran pronto porque no voy mal y avivo un poquito el ritmo para casi sin darme cuenta dejar unos metros atrás al grupo con el que voy. Alcanzo al chico de melena que se fué por delante, le sobrepaso y por detrás me llega otro chico con el que a la postre acabaré entrando en meta... varias horas más tarde aún. Sobrepasamos la niebla y
el calor es intenso. Brilla el sol en las alturas cuando dejamos atrás el límite del hayedo y ya se adivinan referencias.


Aún queda. Agus y Dori se han venido desde Llanes y me saludan desde el coche no pudiendo detenerse por el tráfico. Km 141. Al fin estamos arriba, sin llegar a la extenuación, y ahí que tengo a Agus con un tarro de gajos de naranjitas fresquitas...
Disfruto al escucharle decir que es "de las pocas veces que sigue a alguien que va entre los primeros", todo sin duda porque acaba de llegar y no le dió tiempo a ver pasar a los más de 200 que iban por delante... En cualquier caso se agradece
el optimismo, refrendado por la media del cuenta kilómetros que aquí ronda los 27. Pequeño parón, otro plátano por si acaso, más agua. Para abajo, a ver si hay suerte y me hago a un grupo que proteja en el largo camino que nos queda hasta Barros.
Mal rollo con el aire en contra que sopla fuerte al inicio del descenso. Confío que más abajo favorezca, pero no será así.
A la altura de Espinilla me sobrepasa por detrás un chico con maillot suizo que va como un Obús. Acelero y me pego a el. Me vendrá de perlas... si no se enfada, porque no soy capaz de darle un solo relevo a esta velocidad. Paso un par de veces pero
me da la sensación de que aminoro su ritmo. Vamos agrupándonos hasta formar nuestro "pelotón de las Hoces", compuesto por unas 14 unidades. Juntos encaramos el viento, siempre contrario. Uno que se mosquea porque a punto estuvimos de caer por los parones que se provocaban cuando no se pasaban relevos. El Obús, que ya decide no pasar más a la cabeza. Unos cuantos deben ir muy maduros y ni se plantean el esfuerzo. Dos hacen sus relevos y yo un poco mosca tiro fuerte para ir llevando al grupo a buen ritmo. Cometo el error de pasar demasiado a relevo en estos kilómetros, pero también disfruto de las trazadas por la carretera de las Hoces. Entramos en los Corrales y hemos perdido algunas unidades. Llegamos a las cuestas del último puerto y lo afronto con fuerza para seguir los pasos del que se va delante. A medio puerto, falso llano en que le pido referencias. Me indica que deben quedar poco más de 3 km para el final, y luego llano hasta Corrales. Que si me veo fuerte que tire... Voy ya si reventado y así se lo indico. Me esfuerzo a tope por seguirle el buen ritmo y por detrás nos coge otro de los compañeros que más se habían reservado.


Pasan por el alto 10 metros por delante y descendemos juntos. Aquí sí ya que estoy sin fuerza alguna. Se alternan ellos, pero no evita que por detrás "el suizo" y otros dos nos alcancen. En sentido inverso al de salida recorremos Mazcuerras, Cos, Carrejo... Nos cruzamos con la furgo de Javier y el coche de Agus. Un suplicio de últimos km en que al menos puedo pasar delante unos metros.

Entramos en Cabezón y ahí está esa pancarta que cruzo para unos metros más adelante buscar el mismo bordillo en que, bici apoyada en falso plátano, aposentarme.


Salieron las clasificaciones:
728 cruzamos meta, siendo mi puesto el 216 en la general con un tiempo 7:43:47, para una media de 28Km/h (82º de la categoría B)

martes, 25 de mayo de 2010

Soplao 2010 - BTT tú!


3000 historias, las de los 3000 penitentes del infierno del Soplao 2010, a las que habría que sumar las de sus aficionados.
Ahí va un resumen de la mía.
Cuarto año de celebración de la prueba y vuelve a doblarse el número de participantes. Espero que pongan límite a esto, puesto que entre tantos, cada vez son más los desperdicios que una minoría está dispuesta a dejar en el camino, seguramente a cambio simplemente de robar unos segundos al cronómetro.
Para mí esta prueba puede dividirse en dos, la de la ilusión y la de la realidad (xi+y, con su componente imaginario y su componente real). La ilusión, energía, explosividad, nervios, agresividad, desparpajo, frescura... en el recorrido por monte Coronas, Soplao, collado de Carmona... Hasta llegar a la campa de Ucieda y mediar la subida al Moral. Ahí cada uno va poco a poco o de repente asumiendo su "realidad".
3000 personas, con sus bicicletas, además de los que afrontan la prueba pedestre, colocados en la recta de salida... sencillamente no caben. Ocupamos también la calle Primo de Rivera y precisamente en su escuadra me coloqué a las 7:45h. En frente pocos más de 2000, y por detrás pocos menos de mil. A las 8:00 intuimos la traca, pero no será hasta las 8:10 aproximadamente que al fin monto en la bici y paso bajo la pancarta de salida. Público hasta la bandera y el señorín de los cencerros sin parar de darle caña.
Primeros kms por carretera para ir quitando los nervios, y de paso también para ir sobrepasando a los que decididamente tomarán un ritmo más pausado.
Tras pasar la noche sin dormir, entretenido a ratos tomando mi pulso que consigue llegar a las 58 ppm
marcadas por el minutero de la habitación de mis hermanas, no veía el momento de verme al fin rodando estos primeros kms. Me preocupo, quizás obsesionado, con las más mínimas molestias que pudieran aparecer en mis rodillas y en el gemelo aparentemente rígido.
Entramos a la pista del monte Coronas y la idea es ahora evitar los peligros (ya se ven las primeras caídas) al tiempo que seguir sobrepasando gente, mientras otros te sobrepasan, buscando lo antes posible colocarse cada uno en su sitio. A punto estuve de ir al suelo en una ocasión por uno que me sobrepasa demasiado cerca y sin hueco. A punto de trabar los manillares otros dos en frente mío. Llegadas las cuestas uno se anima, puesto que parece que los demás van más lentos. Quizás porque cuentas más
los que adelantas que los que te adelantan. Es lo bueno de salir detrás de muchos.
Salimos de esta pequeña trampa una vez descendida la vertiginosa cuesta hasta Caviedes. Ahí está el primer avituallamiento y ahí también está mi hermano. Par de plátanos, aquarius, y a seguir. Ahora tranquilos por carretera hasta la Cocina. Ahí entramos en una de las zonas con más pendiente. Lo que otros años fue un barrizal, hoy es un pedregal. Absurdo intentar superarlo sobre la bici, puesto que no hay ni hueco. Pié a tierra y en procesión. Pasada la primera rampa, a darle con todo el desarrollo, y tranquilamente sigo buscando mi sitio. De momento sensaciones estupendas, aunque se lo largo que es esto.
Llegando al Soplao me esperan Susana, Daniel y Cristina. Otro plátano y a descender con cuidado hacia Celis. Esta bajada si que es peligrosa. Decenas de botellines y herramientas por el suelo. Casi caigo por la parada repentina de uno que delante pierde, y pretende recuperar, su bidón. Otra vez sobre asfalto, en Celis relleno la mochila de agua y poco más adelante paro un momento asaludar a Cristina, Susana, Daniel y Javier, que me escoltarán animando hasta abandonar la carretera camino de Carmona.
El río al que caí hace un par de años, viene crecido y las cuatro piedras en que hay que hacer equilibrios para no mojarse suponen más riesgo que caminar por el agua. Así que bici al hombro y agua a las rodillas. Un ratito por carretera, y la dejamos para afrontar las cuestas hacia Monte Aa. Aquí se vuelve esto a inclinar, buscando el veintitantos por ciento en algún sitio.
La gente disfruta animando, con sus neveras llenas y cervecita en mano. La temperatura sigue ascendiendo acercándose a los 30.
Descendemos a toda pastilla en dirección a Ruente. De nuevo peligro en el descenso, así que guardo mis distancias y aún con todo me como un agujero, que se traga toda la suspensión delantera. En Ruente emociona pasar la Fuentona con tantísima gente aplaudiendo.
Callejeamos hacia Ucieda y la Campa. Poco antes de alcanzarla, está Javier esperando con la bici. Me acompañará... De momento me engrasa la cadena mientras pillo un bocata de chorizo al que relleno con jamón y queso. Más aquarius y agua.
Acabamos de pasar a una chica a la que pregunto si su bici de plato único y único piñón tiene posibilidad de cambio de desarrollo. Me dice que no... sorprendente. En Ucieda vemos que no se detiene y confío en verla más tarde en El Moral.
Algún estiramiento, un largo pis, y vamos. Charlando con Javier al que al poco empieza a costarle hablar. Me acompaña durante la mitad de la subida, hasta que me dice que siga porque le cuesta mantener el ritmo. Me encuentro estupendamente y acelero un poquito para mantener una buena cadencia hasta arriba. Hago memoria y me reconforta comprobar que a estas alturas no tengo molestias en las rodillas ni asomo
de problemas musculares, muy diferente fue el caso hace un par de años. Definitivamente prefiero el calor, aunque se me está colando demasiado por los agujeros del casco.
Arriba del Moral no me detengo y al poco de comenzar a descender sobrepaso a "la chica de la única marcha".
La segunda mitad del descenso hacia Juzmeana es menos pendiente y me guardo como referencia 4 km y medio que se me harán muy duros a la vuelta pero que supondrán la última gran dificultad antes de cruzar la meta de los 165km en Cabezón. Poco antes de llegar a la carretera, me cruzo con los dos primeros de la prueba, que ya están de vuelta. Ventoso, ciclista profesional, espera a su compañero para ver si pueden llegar juntos, pero su intención es bajar de 7 horas, y el compañero sufre calambres, así que se irá solo para hacer sobre 6h 45m. No me cruzo con más y tomo carretera a Bárcena Mayor. En la campa, a estirar, un par de bocatas, aquarius, la chica del desarrollo único que no para, ... Unos 15 minutos echaría allí antes de volver al pedaleo. 15 km hasta Fuentes...
Calor tremendo, pero yo sigo sin calambres. Medio puerto bien, el otro medio me siento vacío... ¿falta de comida? ¿debilidad? Bajo el ritmo y exhausto alcanzo cumbre. Bajada a la carretera y vuelta a subir a Palombera. No me encuentro bien, pese a estar entero muscularmente. Antes de iniciar la subida a Venta Vieja me detengo a comer. Un pastelito, más plátanos. Vuelta a subir. Nada que ver el barrizal que había por aquí hace un par de años. Sigo sin encontrarme bien, pero se me hace corta esta subida. Descenso vertiginoso a Colsa y Los Tojos. En los Tojos, ducha proporcionada por el paisano de todos los años.
En las curvas de Los Tojos, un compañero que sufre sin pastillas de frenos casi se va contra el guardaraíl. Abajo... a mi afición se han sumado mi madre, Marco y Félix. Me detengo a saludar, y mi madre trata de creer que aquí me retiro. Ni pensarlo. A por la última subida del Moral por Juzmeana. Sin pausa me enfrento al "último dolor". Un par de km del puerto y ahí está el "hermanito". Se sube en la bici y me anima. Enseguida se da cuenta de que ya no voy como antes. Ahora es el quien me deja atrás. Tengo la tripa a reventar de gases y esta postura me provoca un dolor de cólico. Maldito aquarius, o lo que quiera que sea que me ha sentado mal. Cada pedalada es como un expirar... y fastidia que pienso que podría ir mejor. Afronto mi purgatorio con tesón. Trato de no mirar arriba, pues las referencias acaban por ser engañosas, aunque esta no lo es. Donde se pierde de vista la pista termina ciertamente el puerto. Los siguientes dos repechos están previstos. Ya no queda nada y de los conservadores 6-7km/h que he llevado en la subida, acelero un poco. Puedo, pero me duele el estómago... Ya arriba un poco de agua, y para abajo tras Javier.
Peligroso descenso, y Javier sin casco marcándome la trazada. Una vez abajo respiro. Se fué el peligro. Ya sí sobre el asfalto no queda más que el último paseo hasta Cabezón... Javier tiene problemas con sus zapatas y le dejo atrás. Por detrás me cogen dos que pedalean "a saco". Me pongo a cola unos minutos hasta recuperar. Comienzo a dar relevos y volamos hacia Cabezón superando a media docena de penitentes. Abarrotado Cabezón aplaude a todos! Ahí están a un lado Daniel y Marco, a otro Susana, y mi madre, mientras Cristina tira fotos a metralla. Menos de 11 horas. Reto superado, bajando en más de 1 hora el tiempo del 2008.
10h48m he visto en una de las fotos que me ha echado mi señora.


Oficiosamente: 165km --> 10h48m25s
Posición 543 (223 categoria B 35-44)
Llegados 1942 de 3700 participantes
6:45:52 el primero y 17:19:34 el último

En dos semanas, versión carretera (220km).

miércoles, 27 de enero de 2010

Mis carreras de la temporada 2009-2010

Desde tiempo atrás arrastro la idea de algún día, aún futuro, afrontar una maratón. Uno más de mis múltiples retos. Estoy en el camino.
Para llegar a cumplir este reto acabo de afrontar un nuevo peldaño. El de pasar por mi primera “media”.
Cuando las inclemencias meteorológicas me echan de la carretera el espacio hasta entonces dedicado a las bicis pasa a ser ocupado por mis “mizuno”. Casi por casualidad un compañero de trabajo, Jesús, me plantea el primer 10000 para el 25/10/2009 con la “Carrera del Retiro”. Y ahí que arranco la temporada corriendo un poquillo en las dos semanas previas. El día 25, en el Retiro que nos plantamos para hacer un discreto tiempo de 48m 14seg (4:49 por km) marcando el ritmo a Jesús. Curiosas, que diría el, las cuestas para arriba del circuito.
Al poco de este estreno me viene la propuesta, esta de Guti. Será para la de Vicálvaro (Trofeo José Cano), el 15/11/2009. Ahí que me planto. El pistoletazo de salida me coge meando en uno de esos cubículos azules, y asegurándome de que salimos los últimos, todo serán ganancias. Hasta mitad de carrera no parecía el mío un gran ritmo, a pesar de no dejar nunca de adelantar gente, pero cuando la pendiente ya comienza a ser siempre negativa los minutos por km se recortan como para llegar finalmente a los 44m 00seg justos (4:24 por km), que pasan a ser mi record en la distancia, gracias sin duda al desnivel negativo de esta carrera. Poco antes de la popular de mayores corrió también Daniel. Quien no lo hizo mal en sus 2800 m.
El primer contratiempo, y como se verá recurrente en este año de atletismo popular, se me presenta de nuevo en forma de lesión. 3 días después de este segundo 10000, entrenando en la cinta, tengo una lesión en el bíceps femoral. Puede haber sido una contractura, cuyos efectos no desaparecerán hasta pasados casi 10 días.
El día 22/11 me he apuntado también a “Madrid corre por Madrid”. Sin compañía, sin más entreno y lesionado, me lo tomaré con calma… Nos roban 300m, para dejar los 10000 en 9700m de bonito trazado por el centro de Madrid, que recorreré en 44m 45seg (4:37 el km).
Es llegar el lunes a la oficina, y buscar otro reto para seguir adelante. Para el 29/11, Carrera “Ponle Freno”. Esta dará dos vueltas al Retiro en un día de perros con un frío y lluvia espantosos. Aún con todo no nos amedrentamos los miles congregados. Primera vuelta estupendamente, pero en la segunda vuelta en plena subida tengo un fuerte tirón e el gemelo derecho. Debo bajar muchísimo el ritmo para poder terminar finalmente en 45m 16s (4:32 el Km). ¿Otra contractura, esta de gemelo derecho? Y menudo frío, y menuda caladura!
Otra propuesta que me llega de nuevo de Guti, ¿carrera Akiles de la Casa de Campo? Venga. El 13/12, arrastrando molestias que me impiden entrenar a gusto, corremos en la Casa de Campo otros 10 km, esta vez en 44m48s (4:29 el Km). Las molestias en el mismo gemelo derecho aparecerán en los últimos km, pero sin hacer que por ello tenga que bajar el ritmo.
No podíamos faltar a la popular de Aranjuez, y eso a pesar de que este año volvemos a no conseguir plaza, como dos años atrás. Nos plantamos el día 20/12 de una heladora mañana en Aranjuez con toda la familia y amigos para afrontar cada cual su reto. Salimos de nuevo los últimos. Yo el penúltimo y Cristina aún minutos después… En mi caso, 44m 40s (4:28 el km) que no sirven para conseguir bajar de los 44 como tenía en mente. Aún con todo, no está mal para tanta lesión y tan poco entrenamiento.
A estas alturas ya empiezo a hacer ojitos a mis bicicletas, pero el invierno acaba de empezar!
31/12/2009, San Silvestre en Santander. Primero Daniel, y luego Susana, Cristina y yo. Otro día de perros, aunque al menos esta vez sin molestias. 5600m en 23 min (4:06 el Km).
Varios días sitiados en Santander por las constantes nevadas me acaban por devolver al footing en los momentos de calma; 48min por las playas del Sardinero el 3/1/2010, el día de Reyes (6/1) de Puente Arce a Cazoña bajo la granizada en 1h. Ya entonces comienzo a pensar en una media maratón… Esa llana de la que me habló Guti, la de Getafe.
9/1, 48m en el parque de Las Llamas. 11/1, 60m en la cinta. 14/1, 1h35m en cinta, 15km. Molestias ahora en el maleolo ext. del tobillo izdo. 16/1, 1h25m para los mismos 15km, con idéntico dolor en el tobillo izdo. 19/1, 80min con series de 1000, 800, 500, 200 y 100 (13km). Persistiendo las molestias en el tobillo.
Pues sintiéndolo mucho me tocará descansar ya 6 días hasta la Media de Getafe… y el día de la media saldré con un vendaje funcional… Aunque la víspera no puedo evitar correr un poco para soltar nervios y cerciorarme de que aún recuerdo cómo hacerlo. 23/1, 30min en la cinta con 3 sprints.

Y llegó el domingo 24/11/2010. Arrastradas dos noches sin buen descanso, culpa mucha de los cocidos de alubias y garbanzos de viernes y sábado, además de los nervios. A las 8:45 nos vamos para Getafe. Guti y yo… sin público amigo… una pena. Hace frío pero no en exceso y parece mejorar paulatinamente. Así que pantalones cortos, camiseta térmica manga corta, y sobre esta camiseta larga ligera. Apenas calentamos y apenas estiramos… se supone que empezaremos a un ritmo bajo. Por alguna extraña razón que no acabo de entender parece imposible la puntualidad en estos eventos… A las 10:30, pasadas, se da la salida, y ahí que tranquilamente arrancamos. Cómodamente circulamos a unos 5’10’’ el Km los dos primeros km… Voy tan relajado que opto por subir ligeramente el ritmo, y ya para el km 3 - 4 Guti pasa de seguirme. El km 10 lo paso en 49m 02s, a ritmo de hacer sobre 1h 43m al final. Llego hasta el km 14 haciendo sobre 4m45seg por km y me siento tan bien que voy pensando en cual será la mejor distancia de meta a la que podría incrementar aún más la velocidad… Pero ahí es que siento en el gemelo izdo una cierta rigidez… malas sensaciones. Bajo el ritmo, pero al poco se me contractura el gemelo y no puedo seguir. Dolor intenso, impotencia indescriptible la sentida cuando todo parecía ir bien excepto esa “rueda pinchada”. Trato de estirar en el bordillo de la acera… no puedo. Decido intentar andar, y tampoco es fácil. Cojeo caminando durante 2 km mientras no deja de sobrepasarme la gente a su ritmo. Pienso terminar, aunque sea andando… Me ilusiono con encontrar un fisio de asistencia en los avituallamientos, pero no es así. A falta de 3 km decido trotar. Entre el km 19 y el 20 me alcanza Guti y le digo que no me espere. Acabaré entrando con 1h 53m02seg y muchas lecciones espero aprendidas.
21 km es una distancia que me gustó, más que los 10000m. Ahora solo falta que corra alguna carrera menos, entrene más, entrene largo, estire bien, pare con las lesiones, corra con mallas cuando no hace calor, etc, etc, etc… Y un pelín de suerte para que a nivel muscular me acondicione a este tipo de estrés, pues a nivel cardiovascular creo estar preparado para distancias largas.
Abandonadas las muletas tras un solo día de uso. Hoy, tercer día postlesión, abandonaré también los antiinflamatorios. Comienzo a estirar ayer. Aún cojeo ostensiblemente, pero espero mejorar en unos días…
En el horizonte aún lejano… el reto de los 10000 del soplao con BTT y dos semanas después con la de carretera. Toca cambiar de herramientas. Espero también abandonar las lesiones.

sábado, 22 de agosto de 2009

Nuestro "Carros de Foc"


Entre 22 y 28 de agosto, nos fuimos a los Carros!

Que dónde he oído o conocido sobre la existencia de este "trekking carros de foc"... No recuerdo... Estas cosas... se saben.
Tiempo hace que rondan mi cabeza este tipo de travesías. Algún día quizás caiga al fin la soñada y primera, GR-11 (cartografía en casa por si surgiera...). Planes de esta guisa hasta ahora siempre acabaron pospuestos; primero por falta de pelas, después por falta de tiempo, más tarde por incompatibilidad con un Daniel lechal, ...

¿Y con 10 años?
¿Por qué no varios días de marcha si la pernocta es a cubierto y no tenemos que cargar con el sustento de esos varios días?
Solo falta que el, ya no tan enano, responda. Y vaya si responderá!
Entre los trekking del Pirineo, este de los Carros es el decano, y el parque de Aigües Tortes y San Mauricio no son cosa despreciable.
Ya por marzo del 2009 nos aventuramos Cristina y yo a hacer la reserva y con esta a tomar el proyecto en serio. Quizás demasiado temprano a juzgar por lo vivido en los meses posteriores, consecuencia de frustrados embarazos y otras intimidades... Muchas fueron las dudas de que pudiéramos llevar a fin nuestra aventura.
Finalmente cerramos el comienzo en Ventosa el 22 de agosto para pasar por Llong (día 23), Colomina (24), Blanc (25), Amitges (26), Colomers (27) y Ventosa finalmente el 28 de agosto. Días después les mola la idea a MªAngeles y Rafa. En su línea, los tenemos en cuenta pero sin espera de confirmación hasta última hora. Esta confirmación llegó antes de lo habitual y también procedieron con la reserva para hacerla coincidir en fechas. Cierto es que nos vendrán de perlas. No solo por compartir aventura, también por el efecto psicológico que provoca la compañía durante nuestras rutas con Daniel. Y es que con los niños por lo general lo físico está sobradamente al su alcance, el éxito en la monótona tarea de subir y bajar pende del delgado hilo de la psicología (ahí queda eso).

Este año fraccionamos nuestras vacaciones en tres semanas. La primera en Santander. La segunda, en Pirineos. La tercera, playa en el Algarve. Vamos con la de Pirineos.

Sobre las 7:00 salimos de Santander hacia Cavallers por las autopistas de Francia... mucho más rápido, y también venga a soltar euros en los peajes. A la misma hora aproximadamente salen desde Madrid los Jiménez-Aragoneses. Aparcamos en el último de los parkings, justo debajo del embalse, hambrientos como canes. "Hijí-nio" y yo nos comemos las uñas, en cuanto que aparece la pareja procedente de los madriles devoramos.
Al fin echamos a andar tranquilamente bajo calor de bochorno y una vez dejado atrás el embalse de Cavallers nos caen unas gotas que casi se agradecen. Paseo hacia Ventosa anticipo del paisaje grandioso que nos acogerá los próximos días. Salimos del embotamiento tras los muchos Km de coche y nos plantamos en los dominios de los Besiberris (quizás para el último día...).


Casi que no estoy por describir día a día la aventura... entre otras cosas por mi falta de memoria que provocaría cierta falta de rigor, y bastantes gazapos los publicados diariamente (también en toponimia).

Pinceladas entonces...
Las de esas tormentas del pirineo que en esta época siempre amenazan por las tardes, "pero aquí no llueve como en el sur". Cuatro gotas el primer día que precipitadamente a algunos hace estrenar los recién comprados plásticos (fuera a los 15 minutos por el sudor que provocan).

Borrasca que atraviesa pirineos y nos coge en la etapa entre Colomina y Blanc. Etapa húmeda que con todo permite que suba en compañía de Jose a Tuc de Saburó (2912m), entre la lluvia matutina (que libramos por la elección de Rafa de "hacer sus cosas" en letrina limpia) y el frente borrascoso que nos alcanza después de mediodía.
Ascensiones de propina tuve 4. La del Pic de Dellui (2803m) en la segunda etapa, en la que ya me encontré con Jose y me crucé con el suizo Cedric y su chica Irina. La ya comentada al Tuc De Saburó (2912m) al siguiente día, compartiendo subida con Jose. Al Tuc de Ratera (2857m) en la etapa quinta de camino a Saboredo y Colomers.
En esta coindido con padre e hija (9 años) ascendiendo su primera. Y por último el Montardó (2833m) en la última etapa, en compañía de MªAngeles, después de haber bajado para volver a remontar por los sellos de Restanca. Más tarde en el refugio acabaré por confirmar que no intentaré ascender solo al Besiberri Norte. Este lo traía como uno de mis objetivos y le estuve dando muchas vueltas este día último. La idea era subirlo el día que ya abandonaríamos al fin las alturas para dirigirnos al Balneario de Caldas de Boí... De propina para mí este desvío, exfuerzo extra a sumar a los kilómetros de coche que faltaban para volver a Santander. Durante la cena de nuevo en Ventosa, ya con nuestras camisetas y forfait completado, compartimos mesa con unos bilbaínos que ese día estuvieron en Besiberri. Les pregunté... Mejor no ir solo. Subir es factible, pero la bajada sin cuerda... peligrosa. Si me faltaba poco para dejar este pico para otro momento... Por una vez haré caso de lo que dicta el sentido común al 90% de las personas. Ya tenemos bastante.


Los collados.
Sudor, lágrimas, risas, charla, sofoco, satisfacción, calma, espera, sorpresa, paisajes nuevos... eso y mucho más son los collados.
Quien no recordará para siempre ese collado de Contraix. Alucinando cómo se pindia,
y menuda colección de cuarzo, ortosa y mica.
Cada día subimos un collado y algún día dos (Contraix 2745m, Dellui 2570m, Saburó, Monestero 2710m, Ratera de Espot, Sendrosa, Port de Caldes 2550m, Crestada 2475m). Pero como el del primer día... ninguno.

La salud.
Rodilla de Cristina que se deteriora cada día. Al tercero ya se inflama...
El trío de catalanes que pierde uno de sus componentes (seguramente menisco) a falta de una sola etapa (para ellos la más dura).
Grupo de valencianos, para nosotros... realmente ninguno valenciano, y la rodilla de la catalana.
Ampollas las de nuestro Rafa, minucias en comparación con las de Miguel el del GR11. Las agujetas de rigor, y poco más.

Contrastes.
El de los runners del viernes y sábado últimos (versión competitiva, - de 24h). El de la "antimontañera", ascendiendo al Montardo para comerse en la cima un yogurt. El de la humanidad en las proximidades de algunos de los refugios (más accesibles).
El de los clientes del Amitges (alcanzable en todoterreno). El de los horarios de unos y otros.

Nosotros cogemos rápido la costumbre de salir los últimos para acabar llegando los ultimísimos. MªAngeles no acaba de entender cómo día tras días los carteles nos mienten descaradamente. Ni 5h, ni 5h30min, ni 4h, ni nada de lo que en esas tablas pone se acaba cumpliendo en nuestro caso. Nuestras 7, 8 o 9 horas no nos las quita nadie. Será por los extras. Qué coño, aquí hay que alargar la jornada, que si no se hace aburrida la estancia en los refugios.

Dormir... fatal el primer día. El contraste entre la cama propia y este tipo de camastros en habitación incluso para más de 60 personas (Ventosa)... Espacio mínimo,
calor intenso, roncar... claro que hay unos cuantos tigres (además del nuestro)...
A las 19:00 a cenar. Sobre las 21:00 a la cama. A las 06:30 arriba. A las 7:30 desayuno. Sobre las 8:30 en marcha. Unas 9 horas por esos espacios y vuelta a empezar
A medida que pasan los días uno va adaptándose a todo, también a dormir. En unos refugios mejor que en otros. También se come mejor o peor según el día (3 veces butifarra)...

Los personajes...
Rafa. Arranca con ganas, pero con la duda de qué es esto en lo que se ha metido. El primer día pasó momentos en que debió estar convencido de que lo dejaba. A medida que transcurrieron los días le cogió gusto (hasta confesarlo) a el caminar solitario. Final lleno de orgullo y alegría que contagia (el mal humor matutino es siempre pasajero).
MªAngeles. Qué decir. Esta chica es todo energía. Lo mismo hace de Sancho con nuestro Jiménez, que se preocupa de pillar unas latas, que va dando conversación a todos... También lo sufrió el primer día, hasta llorar quizás desesperando ante tanto bloque grande grande. Firmó una subida de propina al Montardo el último día, para reconciliación con ese temor a los precipicios (que no son obligados en
montaña).
Cristina. Cántabra de pura cepa. No es poco aguantar al "hiji" y a mi mismo... para encima cargar con esos problemas de rodilla que ponen en duda futuras repeticiones. Los primeros días se enganchó al ritmo de los "para nosotros valencianos". Y venga a soltar la lengua lo mismo sube pedreras que badea lagos... que se olvida de cual es su equipo, que se olvida de los dolores. Al tercer día la inflamación aparece, y pese a cojear hasta terminar no pasa por su cabeza el abandono. A ver si no tiene mérito nuestra inconsciencia!
Daniel. A ver quien no está sorprendido. Prometo que me costaba seguirle cuando el tío se sintió inspirado (hijo de su madre, por lo general esta inspiración se la daban aquellos con los que se fué topando y le cayeron en gracia). Por seguir a Jose corría. Por escuchar a Conchi, la que fue compañera de cole en Petrer con Angel Luis, ... Por llegar el primero. Por mostrar el camino al resto. También por descubrir un nuevo lago. Está al punto de encontrar la misma inspiración que a mí me guía. Esta experiencia creo que le marcará para siempre.
Iñaki. Orgulloso... de esta pareja, los Jiménez-Aragoneses, de Cristina por darme estos caprichos por encima incluso de lo saludable, de Daniel y su actitud.


Lo de menos, la ruta (maravillosa en cualquier caso). Habrá otras. Ninguna ya se repetirá en este mes de agosto del 2009. Melancolía quizás, pero no por ello deja de ser cierto que los años no se repiten.

Habrá otras.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Tiatordos


Un viejo libro, las montañas más guapas de Asturias, la número tres, el Tiatordos, y mi curiosidad, pusieron a esta montaña en mi lista. Un poco alejada para una excursión en el día desde Santander, pero con la furgoneta y sus estertores, la cosa cambia. 19 de agosto. La noche anterior se hizo larga. Lloviéndo sin parar, salimos de Santander sobre las 21:00 y tras casi 3 horas de conducción por carreteras cada vez peores, aparcamos y a dormir. Prontito arriba, desayuno y tras 10 km más de carretera, estamos en el punto de partida de esta ascensión a la Copa del Tiatordos. Asturias espléndida como siempre. Desbordante de vejetación y para sorpresa, sol. Pista entre verdes prados bien pindia. Nos metemos en la hoz y alcanzamos los altos prados. Nos acompaña Nilo, perro que ya nos comentó un abuelo en el pueblo que nos haría de guía hasta arriba. Así fue y tras unas cuatro horas, a las 13:00 estamos arriba disfrutando de impresionantes vistas, como impresionante es el abismo de 500 metros que se abre a nuestros pies. El bochorno es importante y descendiendo nos quedamos sin agua. Cristina, Daniel, Nilo y yo, finalmente alcanzamos el pilón.