lunes, 23 de mayo de 2011

soplaos 2011


Largo es el camino... y tortuoso como pocos este año de Soplao.
Hasta el 20 de marzo no toco bici, y esto después de no encontrar solución médica a problemas varios aún sin resolver en mi cadera. Ni el reposo primero, ni las pruebas diagnósticas después, ni las sesiones de fisioterapia, ni los antiinflamatorios, ni los estiramientos continuos, ni la "sobre-información" de google, ... nada acaba por alimentar mi ilusión de dejar atrás este lastre. El 8 de marzo escucho el sabio dictamen de mi traumatólogo; "si esto le causa molestias, deje de hacerlo". "Esto" en tal caso debería ser sustituido por "montar en bici", "correr", incluso "nadar"...
Imposible. Dejo la consulta y tras algunos lamentos decido volver a entrenar una vez regrese de nuestra semana blanca en Andorra. En la tabla excel en que registro mis sesiones he tenido que añadir una columna bajo el título de "Problemas". Esta casilla rara es la jornada que queda sin comentarios. No siendo suficientes las trabas, el 23 de abril cuando estaba empalmando algunas sesiones consecutivas con la bici en San José, sufro un pinzamiento que me dejará completamente inmóvil por 11 días. Aún camino con dificultad cuando comienzo de nuevo con el rodillo... En fin.

Si algo me anima es ver la ilusión con que mi hermano se está tomando este reto. Cada vez más frecuentes sus llamadas, a medida que se acerca el 21 de mayo se hace patente la excitación. Confío que mi experiencia de años anteriores compense la falta de forma, y el objetivo de Javier, terminar, se adecua a mi estado.

Gracias a la "dormidina" que podemos descansar la noche previa. Sobre las 7:30h estamos en Cabezón y vamos preparándonos. Poco antes de las 8 nos ponemos al final de la larga cola de los casi 4000 participantes. Aquí nos juntamos los equipados por "Indaccess". Sergio, Jose, Carlos, Javier y yo. Desde el encendido de la traca que marca el inicio de la prueba hasta pasar nosotros bajo la pancarta de salida caminaremos despacio unos 15 minutos. Ahí está el de los cencerros, a rodar!

Vamos a ritmo de paseo estos primeros km. Casi imposible adelantar. No nos coordinamos para mear, así que vamos esperándonos. Llegamos al gran atasco de La Cocina. No hay más remedio que caminar en la cuesta de Las Lastras. En la subida al Soplao vamos dejando el ritmo de paseo, lo cual no quiere necesariamente decir que vamos más rápido. Jose se ha ido dejando ir y ya no lo cogeremos hasta meta. Con Sergio haremos la goma casi de continuo. Carlos, Javier y yo acompasaremos nuestro pedaleo. Saliendo de Celis paramos a repostar agua en la fuente. De paso otro pis, este sí coordinado, algo que comemos y vuelta a rodar.

Nuestras seguidoras (Cristina, Susana, Montse, Rosi) telefonean impacientes, nos esperan en la subida a Monte AA y aún nos falta pasar por Puentenansa y Carmona. Vamos más despacio de lo que preveíamos. Tienen tiempo de subir por la pista para vernos donde de verdad esto se empina y hay que tirar de riñones.



Llegados arriba, nos agrupamos y nos tiramos hayedo abajo. Fue en este descenso que el sensor de mi cuenta kilómetros salió disparado por contactar con la rueda tras soltarse sus abrazaderas por el traqueteo. Un trasto más que se une a los muchos objetos que involuntariamente vamos perdiendo. Delito tienen los "cerdos" que de forma consciente tiran incluso los envoltorios de sus barritas, como si fueran a perder algo por llevar en el bolsillo unos gramos de plástico. Ahí que tenemos a Manolín, Daniel y Marco, a quienes paramos a saludar. A Merce la veremos un poco más abajo.
Impresionante el gentío en Ruente. Emocionante el paso en fila de a uno por el puente medieval de los nueve ojos.
Y más aplausos en el paso por Ucieda. En la campa de Ucieda, manguerazo, aceite y avituallamiento. Bocatas de jamón, agua, plátanos,... Echamos un rato y arrancamos para afrontar El Moral. Vamos adelantando gente a ritmo. Sudamos a chorros. No hemos coronado el Moral y ya el coche que abre la prueba anuncia el paso de los primeros. A estos les veremos mientras repostamos de nuevo ya en la cima. Nos tiramos para abajo tras Javier que abre camino en las bajadas.
Junto a la carretera a Bárcena nos reciben Álex y su mujer con un picnic. Arroz, pastas con distintos puntos de cocción, bocartes... El índice glucémico, básico. Y de postre, el anuncio de que van a ser papás!

Retornamos a la carretera y a los pocos metros la familia surge de la sombra cual sorpresa. Nos invitan a parar mostrando la nevera portátil... pero a estas alturas y tras habernos detenido hace 5 minutos, no podemos volver a comer y dejamos a nuestra madre con gesto incrédulo con los espaguetis, los bocatas de filete empanado, el embutido, la bota de vino, ... Repostamos líquidos pasado Bárcena e iniciamos la subida a Fuentes.
Carlos con su pedalear alegre marca el ritmo. Javier le sigue sin aparente dificultad, pese a dolerse de una rodilla. Yo les sigo sumido en mi incomodidad concentrando de cuando en cuando la mente en el estómago, esperando que lo comido y bebido hasta el momento no me vaya a dar la patada. Los rayos y truenos nos alertan de cuando en cuando, pero vamos teniendo suerte y libramos las tormentas pese a chispearnos un rato de la subida. Quien ha subido por aquí sabe lo largo que se hace, pero todo acaba y una vez dejamos atrás el bosque alcanzamos finalmente Cruz de Fuentes.
Parada técnica. Manguitos arriba. Chubasquero quien lo tenga. Agua, plátanos, otra vez a mear. Arrancamos para abajo por la alternativa inventada esta vez por la organización para evitar la salida a la carretera. Descenso muy peligroso y Javier que se lanza por tener menos miedo. Rebasamos a Sergio y al poco un chico cae unos metros frente a mí. No puedo detenerme debido a la inclinación y paso a unos centímetros de su cabeza.
Menos de un minuto más tarde el accidentado que me encuentro ya levantándose del suelo es mi hermano. Uno de mis constantes temores en las bajadas es que Javier sufriera una caída. Pues se cumplió. Según le veo lamentar y echar mano al hombro, queda bien claro que se ha roto la clavícula. Y por si surgiera alguna duda... no había más que mirar. Al menos tuvo el "acierto" de caer junto a un coche de asistencia. Estos lo evacuarán junto con la bici una vez nos tranquilizamos y toma un analgésico, y una vez también asistido el anterior herido que portaba una importante brecha en la rodilla. Entre tanto nos alcanzó Sergio que ya sin poder hacer más arranca de nuevo y no le volveremos a ver hasta Cabezón. Digamos que la bici de Javier; sin pedales automáticos, ni tan siquiera rastrales, por no decir que de plástico (del malo), sin frenos de disco y con el sillín tan alto como lo suele llevar, sumado a lo peligroso del descenso por inclinación y piso inestable, aderezándolo con ese punto de velocidad que te atreves a afrontar cuando no conoces el miedo... Y no fue por falta de avisos, pues en varias ocasiones tuvo que corregir la posición de sus pies escapando de los pedales para apoyarse sobre las bielas, obligándole a apartar la vista del camino para fijar esos apoyos. ¿Cara o cruz? Mierda.En instantes se le viene encima la chapuza. Meses de preparación, ilusión y proyectos. Toca cambiar el chip.
No nos queda otra que seguir. Estamos sobre el km 110. Vuelta a subir bajo un calor de bochorno. En el siguiente avituallamiento vuelven a estar nuestros seguidores.
A mi padre tengo que darle así la mala noticia. Acaban de pasar con Javier ante el y no sabía nada. Corre hacia la asistencias a ver si se puede enterar. Algo más adelante Cristina, Susana, Montse y Daniel nos asisten con isotónicos.


Y vuelta a subir mientrasellos comienzan a tirar de teléfonos para preocuparse por Javier. Carlos y yo, para arriba camino de Venta Vieja. "Brasas" se abrasa por no parar a quitarse el chubasquero esperando la bajada que no llega.El descenso a Los Tojos, rápido y peligroso. Carlos a punto estuvo del gran susto al perder unos instantes el apoyo de una mano.En Arroyo Juzmeana paramos lo justo e iniciamos el ascenso al Moral de nuevo. Un compañero se amolda a nuestro ritmo. No hacemos mala subida pese a que cada cual ya va con lo justo. Muchos caminan para evitar los calambres. Llegamos al fin al alto y sin detenernos emprendemos el últimodescenso hacia Ucieda. Me adelanto un poco y espero en la campa a Carlos. Ya sobre el asfalto volamos agrupándonos y acoplándonos unos cuantos. Tras librar el último peligro del tráfico en el mismo pueblo de Cabezón, callejeamos entre el gentío y pasamos saludándonos por meta.

Impagable Cristina nos espera. Allí también está Jose que llegó hace más de media hora.

Sergio lo hizo adelantándonos también sobre 15 minutos.



Al parecer las urgencias trabajando a destajo a cuenta del Soplao. Javier en Valdecilla de donde le mandan a casa para citarlo el lunes y programar su intervención (hay que ponerle una placa) para el miércoles.

Pto Dorsal Nombre Equipo Cat. Soplao El_Moral Venta_ViejaEl_Moral_II Tiempo Tiempo_Neto
1481 1687 LÓPEZ DE LA TORRE Iñaki B 2:46:03 6:11:45 9:43:49 11:06:18 11:52:37
11:35:57
Los dos primeros
1 0 GOMEZ GOMEZ Angel MTB CABEZON A 1:26:46 3:23:02 5:20:29 6:13:05 6:46:56 6:46:55
2 2 CAGIGAS AMEDO Matias GRUPO DEPORTIVO BETON B 1:26:45 3:23:03 5:20:28 6:16:08 6:53:36 6:53:29
El último
3014 730 PEREZ LOPEZ Ignacio D 3:13:14 7:40:00 12:34:46 14:38:11 16:09:12 15:55:52

Total; 11h 36min para 160 km, con poco más de 4000 metros de desnivel. Pulsaciones medias 127, máximas 167. 6587 Kcal consumidas.

Como he comentado a Agus, debo esta vez enmarcar con tinta imborrable y en letras bién mayúsculas LO MUCHO QUE SE SUFRE DANDO PEDALES TODO EL DÍA. A ver si así se me quitan las ganas para otra vez... Siempre que no lo pida mi hermano!

sábado, 19 de marzo de 2011

Luna llena en la laguna de Peñalara


19 / marzo / 2011.
Parece ser que esta será la más brillante y más cercana de las lunas llenas de los últimos 20 años.

Pese a que el instigador de estos recurrentes planes de salidas nocturnas, Félix, no podrá asistir, esta vez si que nos animamos unos cuantos; Eloy, Jesús, ErJezú, LAgus, Alberto, Félix Hijo y yo.
La expedición adquiere tintes de "fotográfica", y curiosamente no recuerdo otra salida en que me haya olvidado yo mismo de la cámara! No así de trípode y Flash... que nunca había cargado para una salida al monte. Consecuencias de meter en la mochila el termo con caldito caliente, croquetas gentileza de Cris, vinito rosado de las vegas madrileñas, trípode, flash, guantes, navaja, camel-back, crampones, piolet,... Todo menos lo más importante, algo tenía que olvidar, LA CÁMARA!
Pues nada, tras asegurarme telefónicamente de que está bien guardadita en casa, arrancamos. Son sobre las 19:00 en Cotos y poco a poco cae la temperatura. Cielo completamente despejado, limpia de nieve la cuesta de los trineos, en la pista del bosque comenzamos a pisar el manto blanco.
No hay muchas ganas de subir a Peñalara en el grupo, así que optamos por el desvío a la Laguna.
De camino "amanece la luna" pletórica tras el puerto de Canencia. El sol se pone y cuando su luz es vencida por la de la luna, hacemos sombra sobre la nieve.
Con la luna aún en el horizonte, cuando rondan las 21:00 parece mostrarse el cielo más oscuro y las estrellas más brillantes. A medida que la luna asciende, la claridad celeste es mayor por lo que las estrellas destacan menos.
Constelación de Sirio (Can Mayor), Orión y las Pléyades...
Para fotografiar, este primero es el mejor momento, las 21:00 es una buena hora (aunque la semana próxima nos adaptaremos al horario de verano y este cálculo ya no servirá).

Alcanzamos la laguna y el paisaje se muestra espléndido. El sombrero en lo alto amenazante y las canales rebosantes. Se disparan decenas de fotos, por ver si
alguna acaba por salir bien. Rodeamos la laguna por el norte y ascendemos al refugio Zabala (que siempre confundo con Giner).

Eloy se encuentra mal pero sobrevive. En el refugio... pitanza. Y tras un rato bajamos al abarrotado parking. Cantidad de mochileros parecen haber quedado o coincidido en partir hacia arriba cuando nosotros nos vamos.
Son casi las 00:00 del último día de este invierno que arrancó en el 2010.

sábado, 12 de febrero de 2011

Con Neco a Peñalara


Convocatoria al personal a modo de telegrama: sábado, Peñalara por la Cuchara, con Daniel, para primera toma de contacto con crampones y piolet. A mi llamada de nuevo responde Ricardo, que tiene pinchos por estrenar, y se hace acompañar esta vez por Nacho y Roberto. Por motivos varios nadie más acude a la cita... a las 7:15h en Cotos.
El jueves compro para Daniel piolet en Decathlón y a las 5:45 del sábado lo saco de la cama. Me lleva bien el chaval pese a lo duro de estos planes de fin de semana, supongo que queda demostrado que lo del monte le gusta.
En Cotos a las 7:25h ya están nuestros 3 acompañantes. Partimos de noche y al alcanzar la primera curva aparece la claridad. Nada de nieve, pero el suelo helado y duro como la roca. Nos acercamos al refugio Giner y hasta aquí se podría incluso evitar pisar nieve. Esta claro que este invierno no es como el pasado.

Primeros rayos de sol a estas alturas y en las cimas nubes que cuando ascendamos nos envolverán. Mantenemos la idea original pese a preocuparme la escasez de nieve, nos dirigimos en diagonal a la Cuchara. Pasada la línea de rocas ya parece que solo pisaremos nieve. Hora de ponerse crampones y sacar piolets. Se los ato bien a Daniel y nos amarramos con una cuerda, para que no se me escape.
Ale, para arriba por la trayectoria abierta buscando la línea recta que a la izquierda salva la cornisa alcanzando una inclinación considerable. Más que suficiente para los estrenos.



Arriba venga a tirar fotos e incluso vídeo. A partir de aquí nos queda remontar las lomas hasta Peñalara con la única dificultad de no desorientarnos entre la niebla. Una chica solitaria se nos une para evitar precisamente perderse y así alcanzamos finalmente la cima de Peñalara 2428m. Curiosamente es la primera vez que sube aquí Daniel.

Arriba mezclamos lo dulce (cola-cao en termo) con lo salado (embutido) protegiéndonos como podemos del frío viento. Tras las fotos de rigor, vuelta a la civilización. En la bajada nos vamos cruzando con algunos, no tantos como hace un mes, pero tan variada fauna como siempre por estos lares.
No son las 12:00h y ya en el coche podemos afirmar que el día ha sido bien aprovechado.

sábado, 5 de febrero de 2011

Pico Cebollera o Tres Provincias - 2129m


Sábado 5, sobre las 9:00 de la mañana vamos llegando al puerto de Somosierra. No estamos solos, el club Peñalara parece tener el mismo objetivo que nosotros, ellos sobre esquíes de travesía, lo que dificulta encontrar hueco para aparcar. Para mi sorpresa la nieve caída hace 10 días ha aguantado a pesar de las altas temperaturas de esta semana. Nos juntamos; Ricardo y Raúl, Marta, y su hermana Rosa con su pareja Ernesto, Alberto, Guti y yo, cruce de presentaciones y a caminar.
Mira que no me acaba de gustar esto de llevar el GPS, sobretodo porque parece que tienes que irlo mirando de continuo para no tomar otro camino que no sea el del track descargado. Como si a mi me hubiera importado antes seguir o no el camino de otro. Lo que sí es, cómodo... porque ya ni me leo las descripciones de las rutas, ni busco el mapa correspondiente... me planto en el inicio de ruta y ale a seguir el trazado. Pues nada, relajados los instintos nos dejamos llevar. Arrancamos un pelín antes que los esquiadores, que pronto nos sobrepasan para desviarse a la izda y atacar las pendientes del Cebollera. Nosotros giramos a derechas, para hacer ruta circular.


La nieve en la pista se camina cómodo, pero llegados a nuestro cortafuegos toca trabajar para abrir huella.

Tras la correspondiente paliza alcanzamos la cuerda en las cercanías del pico del Corco 2045 y avistamos el pico Tres Provincias, grande, grande y redondo. Los traveseros están cerca de coronar y a nosotros nos queda una buena pateada. Momento de reposo ante Pico de la Miel, Cerrón, Pico Lobo, meseta castellana tras nuestro Cebollera y cuerda hacia Peñalara, Cuerda Larga, ...

Tomamos la pista del cordal dirección norte y avivamos el ritmo para llegar a la cima confluencia de Madrid, Segovia y Guadalajara un poco antes de lo que hace un buen rato calculábamos. Justo a tiempo de ver partir a los esquiadores. Libre el comedor para nosotros.

Dudas sobre si comer ya o buscar un sitio más protegido... con la hora de comer no se juega... , comemos.
Adornados por la nieve, desde esta atalaya sin obstáculos al norte se llega a ver la "cordillera cantábrica". Unos 200 km nos separan. Un poco a la derecha tres macizos; imagino el de Neila, el de Urbión y ¿San Lorenzo?.
Toca descender. El trazado marcado por el track parece alargar en exceso el retorno, así que atrochamos pasando de la pista que se nos antoja da demasiada vuelta. Bajamos por el regato del Oso, alcanzamos la pista y optamos por tomar la dirección oeste.

Esto supondrá una buena calcetinada por la pista para pasar al otro lado del valle. Casi de casualidad, y sometido a sufragio, bajamos por pista y luego sendero hasta dar con la preciosa cascada de Duratón. Además tenemos espectáculo gratuito ofrecido por el barranquista francés que lo desciende en rápel, sin importarle al parecer darse una buena ducha en las gélidas aguas. Fuera del agua el tiempo es primaveral, y nos hemos torrado al sol todo el día.

Llegamos a la antigua carretera (ahora abandonada y repleta de nieve) del puerto de Somosierra y ya solo nos queda remontar hasta alcanzar nuestros coches, las coca-colas, los estiramientos, las despedidas, y ... atasco hacia Madrid. Sin duda mañana habrá agujetas, después de algo más de 7 horas de excursión, pero mereció como siempre la pena.

domingo, 16 de enero de 2011

Laguna de los Pájaros - risco de Claveles - Peñalara. Sin prisa

Todo un clásico ya ... y aún jóvenes.
Viviendo en Madrid no tenemos muchas opciones a la hora de buscar terrenos alpinos razonablemente cerca de casa. Al menos podemos contar con "la Sierra", con Cotos "a 55 minutos respetando los límites de la DGT", y agradecidos! Es curioso que por aquí uno los fines de semana se va a "La Sierra", cuando en Cantabria nos íbamos "a Picos".

En estos tiempos nadie parece aclararse con aquello del calentamiento global y sus efectos. En este invierno comenzó nevando mucho... pero "ha llovido más". Está claro que las temperaturas son demasiado elevadas para lo que uno puede esperar en pleno mes de enero. Así, charlando sobre la pérdida de calor a nivel de superficie terrestre, arrancamos a caminar a las 7:45h desde Cotos. Suelo helado, pese a los 3ºC de "calor" que marca el termómetro en el coche, pero ni gota de nieve. Optamos por dirigir nuestros pasos directamente a la Laguna de los Pájaros.


Los primeros rayos de sol en este día nos tocan en el camino a Pájaros, poco después de sobrepasar en altitud la laguna helada de Peñalara, en el mirador de Javier. Al fin algo de nieve.
A ritmo tranquilo alcanzamos más tarde la siempre sorprendente laguna de los pájaros. El reto ahora es ver si en esta ocasión consigo un punto de vista que de un toque diferente a las múltiples fotos que voy acumulando de este paisaje.





Proseguimos camino de la cuerda que se dirige al alpino risco de Claveles. Por cierto, nada de nieve hacia al este. Ni el Nevero, ni el Ocejón, ... mucho menos el Reventón. Algunas manchas blancas hacie el pico del Lobo y poco más.

Calzamos crampones frente a la pared más sombría de Claveles, buscando un poco de protección frente al no muy fuerte pero frío viento. Me adelanto a Félix y le grabo.

El paso en diagonal bajo la arista hace que los cristales de hielo nos caigan desprendidos por al paso de los que por arriba descienden. En esta cara siempre hace frío, y el siempre venteado hielo aflora.

Alcanzamos el Risco y toca tomar algo y hacer fotos; mientras, Félix se dopa. Nos sorprende ver a un par de tíos que cargan con un perro tiritante, !hasta aquí¡

Tras unas fotos que prometo enviarles retoman su andadura. Poco después hacemos lo propio hacia Peñalara, no sin antes asistir a una angustioso espectáculo.
De entre las cuatro o cinco más evidentes canales que por el este dan acceso a la misma cima de Peñalara, un grupo de cuatro ha elegido divertirse con la que parece más empinada. El último del grupo patina cuando aún no se han encordado y cae a considerable velocidad deslizándose por el hielo fuera de control.

Impotentes asistimos al espectáculo, como impotentes debieron sentirse los 3 que más abajo lo observaban caer hacia ellos, por no hablar de la impotencia del protagonista. Afortunadamente no había rocas aflorando en su camino y finalmente se detuvo después de unos 150 metros deslizando.
Miramos el reloj... y "lo de siempre", es más tarde de lo que quisiéramos. Sobretodo para Félix que a las 14:30h debiera estar en casa.
Domingo, 12 del mediodía, soperpoblado Madrid, su punto geográfico más alto, ... la cima de Peñalara parece una romería! Yo ni me atrevo a tocar su vértice, no voy vestido para la ocasión.

Descendemos y dudamos sobre la opción más rápida para hacerlo, contando con estado y cantidad de nieve. Nos asomamos a la diagonal sobre Dos Hermanas, demasiadas rocas.
Bajamos por la pista para llegar al abarrotado parking sobre las 14:20h.
Félix describe la atmósfera de hoy como
"limpísima, nieve blanquísima, pastoras cachondísimas e Iñaki benevolísimo (en este caso, conmigo que no podía con mi alma y subía pisando huevos)."
Que necesidad habrá de correr, y más en este caso...
no había prisa!

miércoles, 5 de enero de 2011

cayó el puente... pero

En 2010 ocurrieron muchas cosas... y una de ellas fue la caída del "puente del diablo" de los acantilados próximos al Faro de Santander.
Despierta mi curiosidad la visita que David y Celia hicieron tras el derrumbe. Así que allí que me fuí el día 5 de enero.
El efecto último de la inexorable erosión ha tocado con este suceso la fibra sensible de muchos... pero la buena noticia ("hay que ser siempre positivos, nunca negativos") es que ahora quizás algunos (ahora, quizás y algunos, ... político) comencemos a fijar nuestras miradas en otros puntos de ese mismo entorno hasta entonces eclipsados por el arco natural.






Subiré alguna foto más.





martes, 4 de enero de 2011

Pico Lezna

No conocía el Pico Lezna, 2218m. Navegando por ahí encuentro que este pico tiene unas vistas impresionantes sobre el valle de Pineda y Curavacas.
Objetivo fijado.
Tiempo hay, pues estoy de vacaciones.
Ahora me falta encontrar compañía. Mensajes a diestro y siniestro, David se apunta enseguida, y con el Celia y Eloy que desde que ejercen en el instituto de Potes no paran.
8:00 en Mompía y 8:45 en Unquera. Breve encuentro con Chus Canal, prolífera globera, a las puertas de su casa, poco antes de juntarnos los cuatro jinetes para hoy.
El tiempo no nos sonríe pero me anima comprobar que Celia, Eloy y David son de los que opinan que "hay que salir" haga el tiempo que haga. Luego ya se verá. "Nada se nos ha perdido en casa". Maldonado parece haber anunciado una ventana de "no lluvia" entre las 11:00 y las 17:00. Es la mejor previsión de todas las que hemos ojeado, así que nos aferraremos a la esperanza que nos da esta.
Sobre las 10:50h salimos de Lores, donde chispea y la niebla cubre las cimas, pese a que nos cuesta encontrar el camino recto. Esto del GPS y que los metros de desvío del track original aumenten incluso cuando vas en la dirección correcta es cuando menos curioso, la mala leche del perro que nos acosa tampoco ayuda.
1ºC y no tardaré más de 5 minutos en comenzar a sudar. Vaya marcha la de los recién conocidos Celia y Eloy. Seguimos la pista que asciende al collado Gerino, miro sus piernas y no son más largas que las mías... En las aún más pendientes rampas reforzadas con hormigón el ritmo no cae y estos dos se adelantan. Menos mal que David aún sin parecerlo sigue siendo humano.

El Pico Lezna se nos muestra señorial al oeste de las praderas de la majada de Tañuga. Su cima comienza a ocultarse. Carrera desigual la de la borrasca contra nosotros.
Ocupamos parte del tiempo en cruzar los crecidos arroyos de Arauz, Pumar y Lezna, sea cual sea cada uno de estos. Pasamos frente a un refugio privado con aspecto de chalet siguiendo la pista trazada sobre el húmedo terreno para atravesar el piornal hasta que las huellas desaparecen entre las ruinas de una cabaña. Minutos antes comenzó a llover y a estas alturas nieva. Mucho mejor.
Cuanto más arriba, más viento. Esto ya no es tan agradable, sobretodo cuando toca enfrentar a cara descubierta los proyectiles blancos. Aquí ya si que tenemos superficie completamente nevada. Se camina con facilidad, aún zarandeados por
el viento. Buscamos la arista norte para dejarnos guiar por la estacada. Eloy abre vía y espera. Pequeña arista que sobrepasamos sin mayores problemas y estamos arriba. Sobre las 15:00 o así. Visibilidad nula, una lástima. Fotos a la carrera.
Manos heladas. El pozo del Curavacas se quiso dejar ver por David. Al fondo en el valle luces de arcoiris.

Bajamos sin demora hasta el más cercano refugio en cuyo pórtico, y cuando son sobre las 16:00, reponemos fuerzas.

David sigue haciéndose querer. Ahí que saca un termo con cuatro raciones medidas de chocolate calentito.
Larga bajada aún la que nos resta mientras en algunos puntos lejanos se dejan ver pinceladas de azul cielo.
Aprovecho a tirar algunas fotos ahora que no llueve. Un acto de fe me devuelve la tapa del objetivo caída sobre el arroyo. Serán las 18:00 cuando llegamos al pueblo. La visibilidad ya es escasa y el "perro mala leche" no está para recibirnos.
Repetiremos.

Y las fotos... después de Reyes, que hay que volver a casa, descargarlas, darles un "empujoncito" poniendo luz donde no había,...