lunes, 10 de marzo de 2008
Morezón
viernes, 29 de febrero de 2008
Pico Tempestades
29 de febrero, 1 y 2 de marzo Tempestades 3290m De vuelta... antes del debate...
...anticipar que ayer pisé la cima del pico Tempestades después de hacer una ascensión realmente acojonante en todos los sentidos. Tengo un careto que es para verlo, sin crema desde las 8 de la mañana hasta las 16:00 de la tarde, bajo un sol de justicia sobre la superficie nevada.
El viernes 29, iniciamos el porteo de pesado material desde Pla de Senarta (1400m) por la pista de Vallibierna a las 22:50h, después de habernos llegado ahí desde Madrid; Roberto, Lan (su perro) y yo mismo. Alcanzamos el refugio Coronas o de Pescadores (1950m) a las 01:00, aproximadamente los 2 últimos de los 8'5 km nevados.
Sábado 1 de marzo, dedicado a toma de contacto con el medio nivoso y el material de travesía en recorrido hasta los lagos de Vallibierna.Lecciones aprendidas:
o Subiendo: Anticipar siempre el trazado más cómodo y seguro, buscando no sobrepasar la inclinación que provoque el deslizamiento atrás. El esquí no se levanta, se arrastra alargando la zancada desde muy atrás... A medida que aumenta la pendiente se requirará tirar de vueltas María. Para ello primero asentar bien sobretodo la tabla de abajo, después colocar a la inversa el de arriba, lo más cerca del primero y con los bastones por detrás (pendiente abajo). Mover el bastón atrasado por delante y levantar el esquí juntanto la punta a la pierna contraria hasta ponerlo en paralelo con el primero. Cuando la superficie está helada, cantear y acuchillar por movimiento trasversal o por golpeo en modo escalón. En perpendicular a la pendiente se puede andar a modo escalones... Si hay tropiezo intentar siempre detener poniendo esquí perpendicular a pendiente, bajar la punta o cola, etc... De caer, mejor siempre con los pies juntos.
o Bajando: Recurso de la vuelta maria. En este caso tener en cuenta que debe afianzarse pues ahora desliza... Similar a la vuelta arriba. Anticipar bien los giros e ir parando para recuperar. Cuña - recoger, cuanto mejor se aprenda esto, menos problemas...
El resto fue recibir a los dos compañeros que faltaban por llegar, comer, siesta, cenar, dormir.
domingo, 24 de febrero de 2008
Peñalara - Claveles
viernes, 7 de diciembre de 2007
Pico Bisaurín, 2669 m
Javierregay nos acoge, y el herrero Antonio en sus confortables apartamentos. De Santander se nos unen Emma, David, Noemí y Javier.
6:00h suena el despertador, 8:20 partimos desde Gabardito hacia el Bisaurín. En un momento de cobertura de teléfono: "traernos garrafa de gasoil", dirigido a Emma y David que con Daniel sacarán al depósito de la furgo de Javier de su agonía. Cuatro horas para llegar a la cima. El mal tiempo nos gana finalmente la partida y alcanzamos el punto más alto de esta señera cima envueltos por la niebla, viento, nieve y agua. Coronamos y sin poder disfrutar de las vistas, que no hay, iniciamos el descenso y la lucha primero contra los resbalones y luego contra el fuerte viento. Sobre las 15:20 alcanzamos el punto de partida (Gabardito), y ahí están esperándonos con el solicitado auxilio.
El día siguiente, sábado, paseamos hasta ver el espectacular llano de Aguas Torcidas. Nos prometemos volver... quizás en primavera.
sábado, 27 de octubre de 2007
Directísima al Yelmo - pico del Acebo
sábado, 13 de enero de 2007
Valentina al Yelmo
viernes, 8 de septiembre de 2006
Palás por vía de los geodestas
Vuelta a la civilización, versión Arrémoulit. Estancia en el confortable, a pesar de la extrechez, convivir del refugio. Félix políglota y extrovertido conversa con británicos, franceses, astures, checos, ... Envidiable. No tan envidiable la poca tolerancia que nos muestran aquellos a quienes molesta nuestra conversación en el exterior del refugio porque en su cercana tienda de campaña tratan de dormir antes de las 22:00 horas. Por cierto, cuenta una leyenda que a los montañeros desprevenidos que se les ocurre apoyar su macuto en coches aparcados suelen recibir una desagradable visita con reprimenda gala incluida. Sorpresa anunciada a Félix; !un bebé!, !aquí!, el de nuestros amables anfitriones. 2305m, ¿sobre el nivel del mar en Alicante? Dia D, hora H. En concreto a las 6:15h suena mi despertador, desayunamos, nos despedimos y partimos tranquilamente hacia nuestro destino, arista de los geodestas, a la cumbre del Palás. Para confirmar la fatalidad de mi año en lo que a lesiones se refiere, iba yo tan contento (distraido también) caminando sobre el descompuesto granito pensando con una sonrisa dibujada en mis labios en mi hijo predilecto y único Daniel y sus obras, cuando aquella piedra elegida para posar mi pié derecho me traicionó girándose tan repentinamente que mi tobillo, "el malo", recibió de pronto todo mi peso y el de la mochila en posición forzada provocando mi refleja y repentina caida a un lado, girando yo sobre la salvadora mochila. De resultas, cada paso a partir de ese momento tendrá un punto de dolor... soportable, quizás gracias a que para sobrellevar mis molestias de espalda ya vengo dopado y provisto de ibuprofeno... Sin darme tiempo a enfriar confirmo a Félix que todo va bien, no todo lo bien que me gustaría, pero qué se le va a hacer, esto es montaña y vida. Nos sobrepasa un grupo al que observamos detrás y se meten pronto en arista. Nosotros vamos hasta la verdadera separación de los dos grandes valles, presidido uno por Lurien, por Balaitus el otro. Está claro cuándo toca unirse por cuerda, un palo nos lo señala asomándose al vacío. Bonito si, el reducido y superviviente nevero, pero tela mirar nuestro camino ahora y de ahí abajo... Manolo demuestra su experiencia, de una gran seguridad en sus pasos, con Félix cerrando cuerda no tengo muchos momentos para compartir en lo que nos resta de arista. Procurando encontrar el óptimo balance entre dotarnos de la mayor seguridad y no eternizar nuestra progresión, comenzamos a disfrutar de la aérea pero sin grandes complicaciones travesía por la arista. Más larga esta de lo imaginado. Pisamos el Palás al fin. Salimos del refugio antes creo de las 8 y alcanzamos la cima poco después de las 12. Fotos, charlas, grupos que se van. Seremos los últimos en descender, lo cual a mi me tranquiliza por no llevar casco, aunque empezamos a ir justos de tiempo para alcanzar el trenecito. Félix expoleado por su inquietud para encontrar la chimenea Ledormeur (para mí la vía más conveniente en nuestra situación y también deseos), se pega al grupo que nos precede.
Tras el descenso, volvemos la vista atrás y la Ledormeur se ha escondido ya. Mira que es tímida la jodida chimenea. Así nos pasó hace dos años, que subimos a dos de los collados del Palás, sin intención de hacerlo. De nuevo en el refugio, con tiempo justo, fotos de familia, nos despedimos y partimos. La tormenta ahora si es gorda y bajamos envueltos en plástico. En mi mente ya el destino vuelve a ser Madrid... Espera dominical de plaza en trenecito. Frío y ruidoso desplazar. Cristalizan las rodillas. Tiritamos en el funicular. Primeros contactos familiares. El coche nos espera y partimos para despedirnos, hasta la próxima, de Manolo en Sallent...
FELIX:
"Este correo va dirigido a todos aquéllos que fueron invitados a participar en la expedición pirenaica de este fin de semana. Recordaréis que proponía una porra para acertar cuántos seriamos finalmente los que integrantes de la misma. Pues bien. El pasado viernes por la mañana hice mi predicción (no se había puesto fecha límite) ¡y di en el clavo! (Aunque no gané nada pues fui el único apostante). De todas formas no sé qué admirar más, si mis dotes adivinatorias o mi capacidad de convocatoria. Fue tal su éxito que acudió gente hasta de Santander (mi cuñado Manolo). De otros lugares del planeta no tuve ninguna respuesta positiva lo que, añadido a la baja por lesión de uno de los tres promotores, dio como resultado el que la expedición la integráramos finalmente 3 individuos, siendo ésta la cifra que, según refería antes, tuve inspiración de acertar. Pero debo decir que el resultado cuantitativo no me ha comido la moral y no desisto de la idea de realizar nuevas convocatorias, en tiempos más idóneos, cuando el sol esté otra vez más alto. Por lo demás la expedición fue todo un éxito. Iñaki y yo salimos de Madrid el sábado a las 7 de la mañana y nos encontramos con Manolo en Sallent a las 12. Ayer domingo, después de haber dormido en el refugio de Arrémoulit, subimos al Palás por la arista norte y descendimos por la chimenea Ledormeur, quitándome yo así una espinita que tenía clavada desde hacía 2 años (alguno de vosotros leyó en su día los relatos de aquel malhadado trance). El mérito fue exclusivamente de Iñaki que hizo todo el tiempo de primero de cuerda y nos condujo con pulso firme hasta la cumbre. Manolo y yo nos limitamos a seguirle detrás mansamente. Al final no resultó una ascensión difícil, pero si bastante sobrecogedora, con abismos alternativamente a uno u otro lado. Y a veces a ambos lados. Esta madrugada, a la una, ya estábamos de vuelta en Madrid. ¡Hasta la próxima!. ¡Estad atentos, compañeros del metal, a las maniobras de la patronal! ¡Ánimo Jesús que lo de tu pie no será nada y que el Palás no lo quitan! Félix"