viernes, 16 de agosto de 2002

Peña Vieja (2619m) y Picos de Santa Ana (2596m). 16 de agosto. Desde el mirador del telesférico (aún en obras) afrontamos la vueltona.Cris se sacrifica por andar más tranquila con Daniel (que ya no va a mis espaldas y tampoco se decide a andar por cuenta propia...). Guio a Rafa y Angeles que conocerán la cumbre más alta de Cantabria (pese a que la de Torre Blanca también lo es, aunque compartida...).Bonita subida por la Canalona. Peligrosa (por las piedras que desprenden los de delante) la última pala de Peña Vieja. También esta vez estoy con ganas de más y bajo aprisa de Peña Vieja para subir (de paso) al Pico más oriental de Santa Ana. La cumbre es de vértigo y crestear a la occidental... lo dejamos para otro momento (total, creo que únicamente ganas uno o dos metros de desnivel). Desciendo pegado al precipicio buscando la mejor vista sobre la Aguja de La Canalona... Espectacular! Y encima la están escalando en estos momentos. Hago unas cuantas fotos...no puedo retrasarme más y bajo al encuentro del terceto (también estaba Félix). Comeremos tarde con Cristina y Daniel.

sábado, 13 de julio de 2002

Cuvicente y Jultayu

Picos Cuvicente (2014m) y Jultayu (1940m) desde los Lago de la Ercina. 13 de julio. Hoy es mi cumpleaños, y dado que en verano los días son bastante más largos, nos enfrentamos a otra larga excursión (teniendo en cuenta que hay que desplazarse hasta los lagos de Covadonga. El grupo es numeroso y aunque el día se presenta nublado, afrontamos de buena gana el camino hacia vega de Ario. A la vuelta nos calará la espesa niebla, pero hasta culminar Jultayu el tiempo es agradable. Estoy fuerte, el grupo se desperdiga por las laderas del Jultayu y decido subir en solitario el Cuvicente... ¿Por qué no? Hay que trepar un par de angustiosos metros poco antes de la cima. Lo demás ha sido una empinada cuesta. Tremanda caida hacia Caín. En el cresteo hacia el Jultayu... sorpresa! Puente natural, marco inigualable sobre Caín. Lo había visto en postales, pero no lo tenía en mente, fue una grata sorpresa. En Jultayu reencuentro, algunos aún a falta de unos metros...

domingo, 7 de julio de 2002

Sierra del Brezo

Sierra del Brezo. Pico del Fraile (2025m) y Peña Cueto (1907m). 7 de julio. Tras ejercer de fotógrafo en la boda de unos amigos, a la mañana siguiente me enfrento en solitario a esta ascensión. Corta, desde el santuario del Brezo, tanto así que decido sobre la marcha hacer dos cumbres. Sorprende el contraste entre la planicie de la meseta y las cordilleras del norte. Estos son los montes de la cordillera que se encuentran más al sur. Se ven Espigüete y Curavacas... Pronto habrá que ascender también este montón de rocas.

sábado, 13 de abril de 2002

Cuasi Integral de Pedriza

13 de abril de 2002-Senda Termes ("La Integral de Pedriza"). Fabuloso rodeo a la Pedriza, y no menos fabulasa la compañía. El correo electrónico escrito el lunes posterior por Jesús es suficientemente interesante como para reproducirlo a continuación:
"No pudo ser pero dejamos el pabellón bien alto no os vayáis a creer. Un día con magia por las nubes que iban y venían, la niebla que de vez en cuando nos cubría, el recorrido que se mostraba misterioso y escondido por la nieve y el silencio tan solo roto por el viento, algún grajo y los rebuznos del pollino del refugio Giner que retumbaban hasta en lo alto de las Milaneras.

Precioso, no sabéis lo que os perdistéis . Empezamos a encontrar nieve hacia la mitad de la subida a las Milaneras y ya nos nos abandonó hasta el Collado de la Ventana . Es más, Alberto le cogió gustillo a eso de la nieve y a la hora de sentarnos a comer en el mencionado collado,lo hizo en la única y diminuta mancha de nieve que había. Al poco tiempo, inexplicablemente, sentía frío. Siguiendo con el relato , la trepada hasta Tres Cestos en las Milaneras, fue algo complicada por que la nieve estaba empezando a deshelarse y nos hacía ir con mucho cuidado.La marcha desde Tres Cestos hasta el Cº del Miradero lenta, abriendo huella aunque con nieve no muy profunda. Eso sí con mucho cuidado y viendo continuamente un paisaje distinto a nuestro alrededor. Tan pronto se cubría y nos caían unos preciosos copos de nieve como salía el sol. Y a lo lejos siempre todo invadido por un tono grisaceo ( color panza burra según definición de Alberto) que contrastaba con el granito pedricero cubierto por la blanca nieve.

La llegada al Cº del Miradero un espectáculo. Solos, todo cubierto de nieve y con muchas horas por delante para seguir disfrutando. Unas pequeñas dudas sobre si continuar o empezar a bajar ( creo que eran las 12:45 ), pero que se solventaron rapídamente. Había que seguir descubriendo la magia de este día y de los rincones que nos esperaban más adelante: el Comedor Termes, el dedo de Dios, la Esfinge, el Callejón de las Abejas...¡era imposible abandonar ahora!. Y así lo hicimos y además descubrimos las huellas de algún otro entusiasta que nos facilitaron la marcha.

Nos asomamos a los "huecos" que dejan las Torres, descubrimos y comprobamos lo lejos que habíamos llegado y lo alto que estábamos y disfrutamos de esos momentos y los grabamos....en nuestra memoria y en la del vídeo que transportaba y utilizaba Iñaki con algunos suaves golpes de Alberto cuando el aparato se negaba a funcionar. Cuando de nuevo nos metimos en el "circo" de la Pedriza, a la altura del Comedor Termes, Iñaki, en un irreprimible impulso místico se fue a la búsqueda del dedo de Dios. Nosotros, más terrenales, nos entretuvimos en mirarle como ascendía , casi levitando, por las nevadas laderas y en rellenar con nieve una cantimplora porque teníamos bastante sed. Después de algún que otro resbalón sin importancia, caminar por senderos inundados por el rápido deshielo, ser paridos por túneles de roca y descubrir que la Esfinge , así de cerca, pierde mucho de su misterio, pues llegamos al Collado de la Ventana con una hora de retraso sobre el horario previsto. Eran las 15:15.

Desde aquí al Collado de la Dehesilla todo sin ninguna incidencia y además ya sin nieve. Nos encontramos con un rebaño de cabras que no se asustaron demasiado de nosotros lo que puede significar que nos confundieron con parientes cercanos o que eran montañeros disfrazados. La pradera de los Navajuelos, estaba inundada . El mogote de los Suicidas en su sitio y la Bola de los Navajuelos nos contempló impasible mientras nos introducíamos en el tunel de acceso al jardín del Torro. Iñaki, habilmente descubrió un paso aéreo y evito la claustrofobia del agujero. Fotos al Torro y descenso sin incidentes hasta el Collado de la Dehesilla. Eran las 17:30 h. Una hora y media más de lo que habíamos previsto. Y desde aquí, decidimos que ya habíamos cubierto con creces los objetivos propuestos que entre otros eran el llenar la cabeza de imágenes bonitas para pasar con "alegría" la semana que se avecina, y por lo tanto que nos bajábamos hacia Canto Cochino. Lo del Yelmo lo dejamos para otra ocasión en la que venga más gente porque si no iba a ser demasiado gozo para nostros tres solos y ante todo y sobre todo somos montañeros generosos. Un saludo"

sábado, 2 de febrero de 2002

Al Ocejón, desde Almiruete

Ocejón desde Almiruete. 2 de febrero. Segunda incursión en la zona...

esta vez pretendemos ascender el Ocejón sin amedrentarnos... Tanto es así que para hacerlo más difícil todavía, saldremos desde Almiruete, lo cual supondrá una dura jornada... El grupo esta vez si que es numeroso. A los "asiduos" se suman esta vez algunos novatos, lo cual provoca a los inicios de la excursión un montón de amigables charlas. Y en mi caso, la dificultaz es aún mayor si cabe, debido a que porto a mis espaldas la "mochila portabebés", y no precisamente vacia. Y eso que tiempo a me prometí no volver a ejercer de burro de carga... Pero la carne es débil, y ante la posibilidad de una bonita jornada en compañía de mujer e hijo, además de muchos nuevos amigos, ... ¿Qué importancia tiene el dolor de espalda?

El caso es que partimos por un duro cortafuegos, tras el que sigue una larga travesía. En el camino ya empiezan a quedarse algunos. Al final, alpina ascensión al Ocejón, que culmina mas o menos la mitad del grupo. Daniel entre nosotros. El descenso se hace tan largo que de noche tenemos que bajar el comentado cortafuegos. A tientas besamos el suelo. Dura jornada, muchos tardarán en volver a hacer excursiones...

viernes, 18 de enero de 2002

Peñalara - Claveles

Peñalara (2428m)-Risco de Los Pájaros (2387m)-Los Claveles (2264m). 18 de enero de 2003. A las 6:30h de la mañana en casa de Alberto... Jesús se presenta con el coche hasta arriba! Sube a su hijo y otros tres amigos a esquiar. Nos pasan algunas tablas y partimos hacia Valdesquí para intentar evitar las retenciones (los madrileños salen en masa a esquiar). Pasadas las 8, aún es denoche, parto junto con Alberto y Jesús de Cotos en dirección a Peñalara. Se aproxima una borrasca y pretendemos evitarla. Por lo pronto el amanecer se presenta fabuloso. Afrontamos las lomas de las dos hermanas y al detenernos a descansar nos fijamos como a nuestras espaldas nos siguen riadas de montañeros. Calzo las raquetas. Alberto, sus botas (o más bien las de su hijo) de siempre... con la suela lisa. Esta es su primera experiencia en montaña invernal. Como siempre, nos marca un alto ritmo ayudándose con los bastones. Arriba hace bastante más frío y por un momento nos sobrepasa una nube que nos envuelve. Llegamos a la cima de Peñalara en 1 hora 45 min, creo, y allí hacemos fotos y nos ponemos los crampones.

Pega el aire y se nos hielan las manos. Pese a todo Jesús evita los guantes, se está curtiendo... En dirección a la cresta de Pájaros y Claveles , a Alberto se le escapan de las botas los crampones. Los guardamos y nos encordamos. Jesús abre camino, le sigue Alberto y cierro yo. La cresta está entretenidísima.

Disfruto pasando por esta zona comprometida... creo que Alberto tampoco lo pasa mal, le presto el piolet. Pronto llegamos a la cima de Claveles, donde nos fotografiamos junto a la helada virgen, ¿o es el Risco de los Pájaros? No se cual va primero. Continuamos la marcha. Jesús nos ha mostrado por donde cayó hace años para destrozarse la cara, mano... Y su amigo se partió un par de huesos. Comprobamos que no han quedado traumas. El descenso final hacia la laguna de los Pájaros se empina. Más fotos como muestra de nuestra bonita travesía.

Nos queda poquito para llegar a la laguna de los Pájaros, completamente helada, y descansamos a media ladera disfrutando de la marcha. Picamos algo. el viendo hace volar un par de bolsas en círculos, además de mi guante. Corro y lo atrapo. Solo escapa una bolsa. Nos desencordamos y descendemos a la laguna. Hace ilusión pisar sobre la capa de hielo... y romperla. Hago un agujero a golpes de piolet para comprobar que el grosor de la capa es de unos 20 cm. Alberto se cala un pié para hacernos ver que en los bordes de la laguna el hielo no tiene tanto espesor... Cambio crampones por raquetas e iniciamos el regreso. Alberto comenta que podríamos parar junto alguna roca para comer algo. Me sorprende, a sabiendas que Alberto nunca necesita comer ni beber... Es curioso lo complicado que parece ser siempre eso de elegir un sitio y un momento para detener la marcha y comer... Alberto lo comenta por tercera vez, ya en la laguna nos insinuó que deberíamos parar más tarde.

Nos decidimos por una roca cubierta de verdín y sacamos las viandas. Pronto descubrimos el por qué de su insistencia. Se ha traido una botella de vino! De la que enseguida damos buena cuenta. Un par de traveseros dudan de forma evidente si aceptar nuestra invitación a probar el vino. Durante la travesía por las crestas nos ha nevado a ratos, pero cuando partimos de nuestro último descanso, es lluvia lo que nos cala. Sin detenernos ya subimos el último repecho, cruzamos en diagonal (sin perder mucha altura) para alcanzar el sendero que baja por la dorsal directamente hacia el cruce sobre el río que riega la laguna de Peñalara. Aquí si que nos empezamos a cruzar con gente que ante el empeoramiento del tiempo se dan la vuelta. Cotos es un parque de atracciones. Decenas de trineos por sus laderas. Nos hacemos fotos en uno de ellos, que nos prestan. Debió ser entonces cuando Alberto perdió un guante...

Una verdadera lástima, habida cuenta de que estos si que le mantenían las manos calientes, y son un regalo muy reciente, de estas mismas navidades. A esto hay que sumarle que esta mañana también echó en falta el teléfono. A las 15:00 estamos en los coches, calados hasta los huesos, pero no hace frío (6ºC). Contentos con nuestra jornada, y con ciertas ganas de siesta. Duro retorno a la realidad al encontrarnos con retenciones de entrada a Madrid por la carretera de la Coruña.

domingo, 2 de septiembre de 2001

Daniel sube al Anayet con dos años

Pico de Anayet (2545m) y Vértice de Anayet (2559m). Al fin nos tomamos nuestras vacaciones. Esta vez hemos decidido pasar una semana en Pirineos y la siguiente nos iremos a Fuerteventura y Lanzarote (Montaña y Playa). El 2 de septiembre de 2001 para poder ascender al Anayet, del que tengo muy buenas referencias, me toca portar a Daniel. Cristina nos sigue dejando atrás la estación de Formigal y su degradado entorno. Pronto nos olvidamos de esta degradación y nos sumimos en un paisaje precioso. Alcanzamos los Ibones de Anayet y subimos al collado entre el Pico y el Vértice. Trepamos a la cima del resto volcánico que es el Pico Anayet despertando la preocupación y admiración de algunos que también suben, al ver estos que llevo a Daniel a mis espaldas y por tener que pasar una zona provista de cadenas. Arriba nos piden permiso para fotografiar a Daniel, pocos niños con su edad habrán pisado esta cima. Bajamos al collado y Cristina se queda un rato con Daniel mientras subo al Vértice de Anayet, algo más alto que el Pico pero de menor belleza. Aunque la "foto" desde aquí es bonita. Al fondo está el Midi D'Ossau. Bajaremos a Formigal , y en el camping de Escarrilla se nos unirá Félix, que viene de Santander.